Qué necesitas
- Una cinta flexible que no se estire. Las de papel o plástico son las mejores, porque las de tela se estiran con el tiempo.
- Una segunda persona que ayude con un bebé o un niño pequeño.
- Algo para anotar el resultado.
Paso a paso
- Sienta a un niño mayor o a un adulto con la espalda recta y la mirada al frente. Tumba al bebé boca arriba o sujétalo en el regazo.
- Coloca la cinta justo por encima de las cejas, por encima de las orejas y alrededor de la zona más prominente de la parte posterior de la cabeza.
- Ajusta la cinta hasta que aplaste el pelo.
- Lee la medida donde se superpone la cinta, redondeando a 0,1 cm o ⅛ de pulgada.
- Retira la cinta y repite dos veces más. Anota la mayor de las tres lecturas.
Errores comunes
- Colocar la cinta demasiado baja por detrás, por debajo del punto más ancho.
- Inclinar la cinta de modo que quede más alta de un lado.
- Medir sobre una pinza, un moño o un gorro.
- Usar una cinta de costura elástica.